|
MARIPOSA ESPEJO
Hugo Jorge
Pirlápolis
El azar
detuvo mi ventana
al borde de tu vida
pasajero distante
viajero sin regreso
reinaste entre mis párpados
un segundo un milenio
la entera historia humana
el hálito de un grito
el dibujo del signo
de pregunta.
Tu breve canto quedo
atravesó mis ojos un instante
gota a gota de azufre
calada por mis venas
latigazo de vino
entre mis dientes
contraseña de vida
en las señales
tracito palpitante
de la muerte.
Que músico alado
aguardará tu trémolo
de fusas amarillas
latido de la luz
gotita del azul en negativo.
Qué destino de pico
y de gaznate
acecha tu furtiva melodía.
Abarcando tu espacio
está mi tiempo
abarcando mi tiempo
el infinito
dos hitos de tu tiempo
pertenecen
al instante fugaz que compartimos.
Quién medirá mis horas
mariposa
mi palabra mi abrazo
mi andar que apenas marca
el polvo del camino
mi rabia detectable
mi agobio clandestino
mi aleteo de paz entre las armas
mi pólvora dormida
con mis hijos.
Quién acecha en la sombra
de mi sombra
qué colapso
qué insomnio
qué cuchillo
qué pie descomunal
o qué disparo
perdido de un borracho.
Qué tonto acontecer
aguarda mi destino
como si fuera un pájaro
un ala
un ojo
un pico rapiñero y voraz.
La hacedoras del frío
y su revancha
me buscará en su tiempo
diligente personera del humus.
Que me halle como a ti
pulso con alas
posado en una flor
ajeno a mi verdugo.
|